jueves 17 de diciembre de 2009

CONVOCATORIA: PROYECTO DE FICCIÓN "LA ALDEA" BUSCA FINANCIAMIENTO.

"LA ALDEA"
CUENTO DE YOEL RIVERO MARÍN.
TODOS LOS INTERESADOS EN ESTA CONVOCATORIA DE FINANCIAMIENTO, PARA CONOCER EL COSTO TOTAL DEL MISMO Y LAS POSIBILIDADES PARA APORTAR A SU CREACIÓN CONVIRTIÉNDOSE EN EL PRIMER MEDIOMETRAJE DE FICCIÓN REALIZADO POR SAGÜEROS EN SAGUA LA GRANDE, HACER CONTACTO CON EL CREADOR DE ESTE MATERIAL: yoel@emaildiario.zzn.com

1- Log Line
Todos somos aldeanos y vivimos en una aldea. ¿Qué sucede en ella cuando cambia el tiempo?
2- Idea (Story line)
La vida en la aldea se agita, las nubes toman otros colores y el cambio de tiempo es percibido por un aldeano que expone una verdad que no logra cambiar los mecanismos de poder y la ignorancia del lugar.
3- Sinopsis.
Una aldea despierta en su quehacer cotidiano. Las nubes cambian de color y solamente un aldeano logra percibirlo. Se afana en buscar respuesta, Conversa con amigos y vecinos sobre el cambio de tiempo y poco a poco nos descubre la realidad de esa comunidad y sus habitantes. Evidencia las restricciones y los temores a lo nuevo. Con el Ingeniero busca el por qué del cambio de tiempo. Con la Cantante se debate en la libre expresión y los mecanismos de censura. Con su Abuelo busca antecedentes y se evidencian necesidades. En el encuentro con el Leguleyo queda al descubierto la doble moral de algunos seres humanos. Ese día es señalado para el aldeano. Se dirige a plantear una tesis sobre el efecto que provoca el cambio de color de las nubes. Pretende decir la verdad ante todos. En su caminar hacia el salón siente el temor, pero no se detiene. Al llegar al lugar donde todos lo esperan, un Anciano Oficial le impone las reglas del juego, le da libertad pero con restricciones y él asume el reto. Al hablar en el salón provoca un punto de giro, los aplausos de los aldeanos evidencian que dijo lo que requerían, y la necesidad de escuchar verdades siempre lejanas a las masas, provocó la reacción de los ancianos que rigen los destinos de la aldea. Mientras conversa con el Asesor sobre el cambio y la necesidad de aceptarlo y adaptarse, el aldeano es abducido y al caer en un oscuro lugar conocer a una mujer perturbada. Entiende que no ver, no significa que no exista y eso complementa su tesis del cambio para el espectador. Al salir de esas cuatro paredes, piensa que los ancianos lo atacarán con toda su furia por decir la verdad a la mayoría, pero ocurre un nuevo punto de giro al conversar con el Anciano Parlador. Es incorporado al sistema como una herramienta más de control. Con sus ideales absorbidos y manipulados encuentra al Clérigo que está de visita y nuevamente se llena su mente de preguntas, respuestas y nuevas preguntas. En el hogar su pequeña hija le da la oportunidad de ver el cambio con nuevos colores.
4- Carta de Intención.
SIGNIFICADO: Una aldea, también llamada caserío en algunas regiones, es un asentamiento humano comúnmente encontrado en áreas rurales. Es generalmente de tamaño y población menor que un pueblo. Las aldeas han sido la unidad fundamental de las comunidades humanas en la mayoría de las áreas del mundo a lo largo de la historia; desde su aparición en el Neolítico (aparición de la agricultura o Revolución neolítica) hasta después de la Revolución Industrial y del proceso actual de urbanización (Revolución urbana), en que la sociedad industrial sustituyó a la sociedad preindustrial.
ANALOGÍA: Aldea global es un término posiblemente acuñado por el sociólogo canadiense Marshall McLuhan. Se refiere a la idea de que, debido a la velocidad de las comunicaciones, toda la sociedad humana comenzaría a transformarse y su estilo de vida se volvería similar al de una aldea. Producto de las distancias y de las incomprensiones entre las personas necesitadas, con emergencia, de una conciencia global a escala planetaria, el temor al cambio se convierte en uno de los incentivos determinantes en las acciones de quienes llevan el control de esa aldea. Por otro lado, no deja de ser verdad que, como ya evidenciaba la teoría del efecto mariposa (teoría del caos), un acontecimiento en determinada parte del mundo (de la aldea) puede tener efectos a una escala global (Cambian de color las nubes, se transforma el modo de pensar de los aldeanos). La aldea global ha sido una aldea de sumisión consumista más que de desarrollo mental, plantea Marshall. La creciente inseguridad mundial es el gran fruto de este estado de convulsión. Lo que estamos presenciando es el advenimiento del conflicto universalizado, de la desconexión intelectual, del derrumbe de la inteligencia. La ideología liberal ha empezado a agonizar pero no por ello deja de tejer sus redes por todo el planeta. Esto genera terribles tensiones en el sistema social, tensiones cuya primera víctima no es otra que la legitimidad de las estructuras estatales y su capacidad para mantener el orden.
La aldea global consiste en un término que quiere decir que todo queda muy cerca y donde la información se trasmite con facilidad entre un "barrio" y otro planeta.
VÍNCULO: Si pudiésemos reducir la población de la Tierra a una pequeña aldea de exactamente 100 habitantes, manteniendo las proporciones existentes en la actualidad, seria algo como esto:
Habría 57 asiáticos, 21 personas del continente americano, 14 europeos y 8 africanos.
52 serían mujeres.
48 hombres.
70 no serían blancos.
30 serían blancos.
70 no cristianos.
30 cristianos.
89 heterosexuales.
11 homosexuales.
6 personas poseerían el 59% de la riqueza de toda la aldea.
De las 100 personas, 80 vivirían en condiciones infrahumanas y 70 serían incapaces de leer 50 sufrirían de malnutrición, 1 persona estaría a punto de morir, 1 bebé estaría a punto de nacer.
Solo 1 tendría educación universitaria.
INTENSIÓN: Lograr que en este proyecto el significado de Aldea adquiera una analogía con la situación actual del mundo de hoy y de las propias sociedades humanas con sus realidades. Realizando vínculos con la composición universal conformamos nuestra ALDEA. Una aldea donde se reflejan conflictos sociales inherentes a cualquier conjunto humano. Esta obra de ficción puede ser vista en Cuba, Brasil o España con igual interés, aún cuando no escapa de la propia multiplicidad de lecturas que pueda generar partiendo de las propias particularidades del lugar donde se vea. Las personas necesitan escuchar y debatir temas como la intolerancia, la libertad de expresión, la censura, la doble moral y otros que quedan expuestos de manera implícita o explícita en esta obra que pretendemos realizar, por lo tanto, consideramos que resultará un material muy atractivo para la inmensa mayoría, tanto en una Aldea como en una gran urbe, podrá ser adaptado por los espectadores a sus sistemas sociales, sus necesidades prácticas y sus niveles intelectuales.
ESPECTATIVAS: Lograr el financiamiento de una obra muy atractiva por su planteamiento filosófico y llevarla a la pantalla dentro y fuera del país. Propiciar un debate enriquecedor con la misma entre los realizadores y el público y entre los mismos espectadores.

domingo 29 de noviembre de 2009

Las puertas de una Villa hablan...

Por: Yoel Rivero Marín.
El reflejo de una ciudad no solo son sus calles o sus habitantes. También lo son sus puertas. En ellas clasificados de todo tipo, creencias, cambios, compras y ventas son capaces de mostrar quienes somos en esta amalgama de orientaciones muy pueblerinas.
Reportaje fotográfico de las puertas de una ciudad.





martes 24 de noviembre de 2009

MISTERIOS DE UN CUADRO.

Por: Alberto González Rivero
Una sagüera que pidió el anonimato, donó un famoso cuadro a la Iglesia Católica, inaugurada el 14 de febrero de l860 por real decreto de Isabel Segunda.
La pintura se exhibe en una de sus paredes, a la derecha del altar del templo, y tiene un particular enigma.
En el interior hay ventanales que parecen claraboyas, iluminando los motivos religiosos. Y, en las afueras, encontramos el frontispicio, el reloj y el campanario que toca a rebato a sus devotos.
El autor de la obra fue el holandés Jos Correns, pintor de estílo flamenco, y la técnica utilizada es magistral: da la sensación que la vertiente del río es de una transparencia celestial, y el pie de Cristo se introduce en el agua con un realismo conmovedor.
En el acto de colocación de la primera piedra de la tercera iglesia (en el orden de creación de éstas) fue enterrada una caja de metal que contenía periódicos, monedas y otros objetos de la época.
Las circunstancias en que este cuadro fue robado en Europa, convierten en leyenda y rodean de misterios la donación de la joven de esta localidad.

jueves 5 de noviembre de 2009

EL LÁTIGO GÓMEZ.

Por: Alberto González Rivero.
José Gómez Pinto -El Látigo- es un legendario pelotero de la Villa del Undoso, receptor de los entonces equipos Azucareros, que implantó un récord en dobles conectados en series nacionales de béisbol, y otros de travesuras…
Cuando dirigía el equipo de Sagua la Grande en los juegos escolares provinciales, teniendo en cuenta que casi toda la selección estaba conformada por peloteros de raza negra, era predecible que en un mismo inning un bateador fuera al home play por lo menos dos veces, debido a su pícara estrategia.
Lograba confundir a los árbitros y directores de los equipos rivales, porque, de acuerdo a las circunstancias en que se encontrara el juego, pasaba gato por gato.
De modo que había que asegurar el triunfo a cualquier costo, líneas iban y líneas venían, pero el róster permanecía inamovible, no se corría, eran los mismos negritos a la ofensiva por el elenco en aprietos.
Otras veces, para no abusar de la misma artimaña en el desafío. El Látigo ponía a dos jugadores de color blanco a batear de forma sucesiva para despistar a los contrarios.
José Gómez Pinto miraba hacia la pizarra y, obviamente, si el marcador no le favorecía a su selección, el ingenio se le aguzaba más.
Entonces le hacía señas a su mejor bateador, este se acercaba al home, ligaba un hit e impulsaba una anotación, y, si la entrada se extendía y era necesario remolcar más carreras, le cambiaba la gorra o el uniforme y los llamaba a seguir aportando a la causa, aunque tuviera que sacrificar a otros peloteros que apenas empuñaban el aluminio.
Nunca fue descubierto, era un genio del camuflaje.
Cuando cumplió misión deportiva en Brasil preparó una representación de béisbol de aquella nación, integrada fundamentalmente por descendientes de japoneses.
Como anillo al dedo para su táctica, casi todos los peloteritos eran de rasgos asiáticos, el trueque era ahora menos complicado.
Un solo chinito, buen bateador, ligó tres imparables en un mismo episodio.

GOLEADA DE FULGUEIRAS.

Por: Alberto González Rivero.
José Antonio Fulgueiras es un bromista incorregible, al que la puerta de su deporte favorito no le trajo alguna notabilidad de no ser por sus fallidos engarces.
Quizás, lo más inédito de la poética existencial de este cronista de reconocida obra, es que fue trabajador de la Empresa de Comunicaciones de su ciudad natal.
El Flaco se aferró a los hilos del código Morse como los padres telegrafistas de Enrique Núñez Rodríguez y Gabriel García Márquez, aunque su progenitor, Cheo, era de esos campesinos que no le echaba agua a la leche, según reseña en la columna en que se parcializa su amor por la familia.
Fulgueiras debuta en el periodismo, inspirado por el inolvidable colega y coterráneo, Efraín Sacerio Guardado, a la sazón corresponsal del periódico Vanguardia.
Sensacionalmente rebota en el teletipo de la redacción deportiva un reporte que se refería al récord en velocidad que establecía el Sace tras pilotear su moto por las calles aledañas al parque La Libertad, cuyas imágenes no eran pródigas en hazañas atléticas, pero sí en exceso de irresponsabilidad en el recorrido nocturno por el céntrico vial.
-¡Cuidado con el Fangio sagüero! - tituló la crónica publicada en el diario provincial.
Por suerte o por desdicha, a Sacerio no lo secuestraron como al corredor argentino, en este caso por violar reiteradamente las leyes del tránsito.
-Pensaba en la posibilidad de que el motociclista se estampara cual graffiti en las paredes del merendero El Kindú - dijo el corresponsal al referirse al osado volante.
Pero no tiene Fulgueiras otra faceta más ocurrente y temeraria, como la de su aspiración a convertirse en el poeta del ambiente, en el duro de la semántica literaria
-Muerto, muerto, no te dejes agitar, habla bonito, pa’ batirse estamos nosotros, no hay miedo- solían decirle socios rankeados como Papo y Pepe Carne Puerco.
El Gallego, profesor de fútbol, cachimba en ristre, buscaba ansiosamente los tres porteros del equipo Sagua que debía discutir el título en el torneo regional, que ese día no asistieron al entrenamiento.
Los cancerberos Julio Jova, Fulgueiras y Narciso, titulares del once local, acordaron ir a tomar cerveza al cabaret nocturnal, de modo que dejaron vacío el arco y pusieron en solfa a la alineación regular.
-¡Gool, qué rico está el lague! - voceaba Amaury, el defensa central de la selección, que también abandonó la cancha al sacarle el árbitro tarjeta amarilla.
Se acordaba el corresponsal cuando describía las peleas que escenificaban los boxeadores Julito Peláez y Nardo Mestre, aunque nunca pudo averiguar por qué Juanito el Pela’o, el entrenador, no le convenía tirar la toalla.
Absorto en la memoria pugilística, se arma una riña en el devenido ring recreativo, y en la discordia sale herido Narciso cuando intentaba detener un balón afilado.
Fulgueiras y Jova se llevan al accidentado hacia el hospital “Mártires del 9 de Abril”; es decir, los porteros del DT Ríos todavía deambulaban en jugada peligrosa en el área de meta.
-Policía, esos dos no se fajaron, pero conocen a los que provocaron la bronca - aseguró uno de los afectados que anidó en la malla uno de los soplones más chiflados en la historia del balompié sagüero.
-Coño, Papo, encerraron al Fulgue y a Jova - afirmó alguien del grupo que no sabía a ciencia cierta si el intelectual se había consagrado con la metáfora de un bofetón lírico en la porfía.
Entretanto, la blanquinegra corría en el murmullo de los guardavallas desaparecidos.
-Dos en cana y otro lesionado, nos quedamos sin porteros, perdimos el campeonato - advertía el colador en la banca, por si al gallego se le ocurría ubicarlo como guardameta en el choque decisivo.
Retenido en el coppelita, conocido no por el tradicional expendio de helados, sino por lo estrecho de la prisión provisional, Fulgueiras era elogiado por un braga’o como Domingo Roche, certificando su entrada filóloga al mundo del ambiente, pues no hablaba, comía poco, la sopa era una explosión estomacal, y porque se había salvado de la goleada en el torneo regional de fútbol.

miércoles 14 de octubre de 2009

PUENTE DEL TRIUNFO.


Por: Alberto González Rivero.
Esta histórica vía, que divide en dos a la ciudad, fue inaugurada el 25 de noviembre de l895 y se conoce como Puente de San Juan.
Era de madera en sus orígenes y sirvió de paso a las tropas españolas que combatían en la zona contra los insurrectos sagüeros.
Casualmente, el primero de enero de l899 los mambises, encabezados por el general José Luís Robáu, cruzaron victoriosos por el Puente en la gesta de independencia, de ahí su actual denominación del Triunfo.
Al ritmo de conga y voladores fueron recibidos los patriotas que enfrentaron a los soldados españoles en la manigua redentora.
Los embates de una crecida del Río Sagua, después de la guerra, devastaron la estructura de madera y, en su lugar, se utilizó un andarivel, una balsa flotante, para recuperar el tránsito por esta vía que fragmenta el poblado.
Y no es hasta el 20 de mayo de l905 que se construye el esbelto Puente de Hierro Del Triunfo.
Rememoramos las patanas surtas en la orilla del rio, encargadas de trasladar sacos de azúcar hacia el Puerto de Isabela o simplemente cuando los bañitas se tiraban desde los muelles en la ribera del Río.
Quizás, Gertrudis Gómez de Avellaneda acodó su imaginación en Del Triunfo, durante su estancia relámpago en Sagua, o se huele aún el perfume del gran depósito de vino Vermouth que derramó la barca italiana Francesco Garguillo, el 23 de diciembre de l878, en el fondo de la desembocadura de este embalse natural.

lunes 12 de octubre de 2009

CAPABLANCA Y SU PARTIDA VIVIENTE. Crónica a Capablanca en Sagua la Grande.

Por: Alberto González Rivero.
José Raúl Capablanca escenificó en el antiguo teatro Uriarte, hoy cine Principal, una partida entre trebejos vivientes.
El genial ajedrecista residió durante algún tiempo en Santa Clara, y, a la sazón de su estancia en la capital villaclareña, fue invitado a celebrar sesiones de partidas simultáneas en Caibarién y en esta ciudad, pero con una variante casi teatral.
Capablanca, huésped de honor en la ocasión, subió a las platea del teatro Uriarte para medirse al campeón local, José Someillán, en movimientos de piezas que se realizaron sobre un tablero alfombrado.
Ante el asombro de los presentes, el visitante iniciaba así un encuentro muy peculiar.
Capablanca y Someillán ordenaban las jugadas a efectuar por las piezas blancas o negras, representadas por niños disfrazados de rey, dama, caballo o alfil, quienes se desplazaban por el tablero, cuyas casillas se bordaron sobre tela y se diseñaron los trajes para los participantes en el evento.
Como es lógico suponer, el Campeón Mundial superó al ídolo local, quien ordenó inclinar su monarca personificado, lo que provocó el aplauso del público.
Así se recuerda la estancia en Sagua la Grande de José Raúl Capablanca, cuya foto de la época recoge el novedoso acontecimiento: la visita de aquel rey de todos los tiempos.