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lunes, 25 de marzo de 2013

Un músico cubano casi desconocido

Por: Hamilet Rozada 

Los historiadores a veces cometen omisiones – justificadas o no – en algunos casos imperdonables. Respecto a la música, hay nombres que no debían faltar por su importancia en determinado momento; sin embargo, son desconocidos por la mayoría de las personas. Pero siempre hay quienes se interesan por rescatar esos tristes olvidos, e investigan hasta encontrar datos que saquen a la luz la trayectoria profesional de quienes merecen estar en la galería artística de la historia. Tal es el caso de Arturo Valdés Costa, brillante violinista, compositor y pedagogo cubano, a quien dedicaré mi comentario de hoy.
Valdés Costa nació en la ciudad cubana de Sagua la Grande, el 11 de octubre de 1895, y perteneció a una familia de músicos, pues su abuelo, el catalán Oriol Costa Sureda, fue precursor del primer centro musical del lugar. El padre, don Alfredo, era flautista aficionado, y la madre, doña Carmen, pianista. Pero fueron sus tíos (Nené y Ventura) quienes se encargaron de desarrollar el talento natural del niño quien, más tarde, estudiaría en el prestigioso Conservatorio de Música y Declamación Peyrellade de La Habana, en cuyos exámenes siempre obtenía excelentes calificaciones, lo que le permitió comenzar a ofrecer recitales. A los 21 años, Arturo ingresó como uno de los primeros violines de la orquesta del Teatro Nacional, donde conoció el repertorio lírico interpretado por la compañía de Ópera Italiana de Brocole que actuaba allí.

sábado, 16 de marzo de 2013

Romance del niño perdido.

En la historia de Sagua la Grande los niños tenían sus juegos y canciones semejantes a otras localidades, pero se tiene referencia de una canción infantil, solo encontrada en Sagua La Grande y Sagua Viva quiere compartirla hoy con el mundo. Aquí se las dejo:

ROMANCE DEL NIÑO PERDIDO:

BIS:  ¡Que fría es la nieve! Que cayendo está,
         Pobre chiquitico ¡Cómo llorará!
BIS:  Vamos pastorcito, vamos  a Belén
         Llevémosle flores, turrones y miel.
BIS:  Dicen que madre es tan pobresita
         Que no le ha cocido una camisita.

BIS:  Vamos pastorcito vamos Belén
          A ver a su madre y al niño también
         Madre en la puerta hay un niño
         Más hermoso que el sol bello,
         El pobresito está triste
        Y dice que tiene frío.

BIS:  Anda dile que entre y se calentara
         Porque en está tierra todo es caridad
              Entra el niño y se calienta
             Y después de calentado,
             Le pregunta la patrona
             En que tierra se a creado.

BIS:  Mi mamá en el cielo
         Mi papá también
         Yo soy Jesucristo nacido en Belén

lunes, 10 de diciembre de 2012

Un Concierto por el Bicentenario que me sorprendió de muchas maneras.

En la tarde de este lunes 10 de diciembre me llené de orgullo como padre y como sagüero en un concierto que ofrecieran los alumnos de la Academia de Música “Antonino Fabre Ruedas” en el Museo de la Música “Rodrigo Prats”, que desde las 4 de la tarde y durante una hora deleitó a todos los presentes.

jueves, 12 de julio de 2012

Una leyenda viva de la música en Sagua cuenta su historia.

Carlos René Crúz Guerra a sus 58 años de edad aún tiene mucho que enseñar a las nuevas generaciones de cantantes de la Villa del Undoso. Hoy junto a Rider Band recuerda su paso por los grupos Evolución, Arte Son, Los melódicos y otros muchos que lo formaron como cantante de música popular.

miércoles, 6 de julio de 2011

La educación musical en Sagua la Grande rinde culto a su tradición.

Este miércoles 6 de Julio de 2011 cerró su segundo curso escolar la Academia de música “Antonino Fábre” de la Villa del Undoso. Con un concierto de los alumnos egresados del sexto grado el Museo de la Música “Rodrigo Prats” de Sagua la Grande acogió a la dirección de la enseñanza artística de la provincia, profesores de la academia sagüera, estudiantes, padres e invitados. Piezas interpretadas a piano, clarinete, trombón y otros instrumentos demostraron la alta calidad de la enseñanza musical de la institución. En el encuentro se otorgaron reconocimientos académicos y musicales, así como también se le dio la bienvenida a los 11 alumnos que en el próximo curso comenzarán sus clases en la academia, asegurando la continuidad de estudios de un centro que lleva el nombre de una de las figuras más importantes de la enseñanza musical sagüera y cubana. El maestro Antonino Fabre nació en Sagua la Grande el 8 de noviembre de 1875. El maestro Hubert de Blank lo calificó de “excelente compositor y muy afortunado intérprete y ejecutante, de tono suave y melodioso”. Fue director fundador de El Instituto de Música de Sagua la Grande, creado el 1 de octubre de 1904 donde Se impartían clases de solfeo, teoría, piano, violín, mandolina, flauta y demás instrumentos de Orquesta y Banda; también guitarra e instrumentos de cuerda, armonía, composición y clases especiales para repertorio y perfeccionamiento. Siguiendo esta tradición en el año 2009 la Villa del Undoso nuevamente tuvo su academia de música.Al rescatar la academia musical Sagua la Grande le rinde homenaje a Fábre y lo hace de la mejor manera. Digno representante de los maestros de aquella época es Conrado Morales Echenique, quien durante los dos primeros cursos la llevó adelante y aun cuando no se considerada un educador ni un director de escuela, fue el pilar fundamental para que este sueño se fortaleciera. En la mañana de este miércoles el maestro Conrado Morales dejó la dirección de la academia en manos jóvenes, pero los exhortó a continuar su trabajo y consolidar aún más este empeño de los sagüeros que durante más de un siglo ha llenado de gloria al terruño dentro y fuera de Cuba. Para que se tenga una idea de la tradición en la enseñanza musical de la Villa podemos decir que ya en la primera década del siglo XX existían 19 academias de música, todas ellas eran centros adjuntos de conservatorios nacionales lo que le garantizaban dar créditos válidos avalados por el Ministerio de Educación.Podemos afirmar que esta ciudad tiene una fuerte tradición en la enseñanza musical que es antecedente de todo el desarrollo musical que tiene nuestro pueblo hoy y de célebres figuras sagüeras dentro de la cultura cubana.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Antonio Machín, acercamiento fotográfico a la vida de un sagüero.

Por: Lic. José Luís Pérez Machado

Antonio Abad Lugo Machín y nació en la ciudad de Sagua la Grande el 17 de enero de 1903 fruto del mestizaje entre el gallego José y la mulata Leoncia que hicieron una humilde y prolífera familia de 16 hermanos, pese las exigencias del padre para fuera albañil o conociera algún otro oficio y su oposición a que cantara, el joven mulato insistió y luego de varios intentos de fuga llega a la Habana con apenas 15 años. La Habana y Europa fueron las plataformas para que este interprete sagüero se hiciera universal. Fallece el 4 de agosto de 1977 en Madrid, su muerte conmocionó el mundo de la canción. Es muy común que los artistas cubanos de visita en Sevilla canten criollos sones y viertan aguardiente sobre la tumba de nuestro Machín, el Machín de Sagua la Grande.

martes, 21 de octubre de 2008

Academias de música en Sagua la Grande. Un privilegio otorgado por la historia.

Por: Lic. José  Luís Pérez Machado

El fenómeno pedagógico musical saguero tiene sus antecedentes en la Academia “Aurora” del Maestro Costa Sureda en el año 1860, de ella emergió una generación responsable de multiplicar en el futuro la enseñanza de la música, por eso desde los albores del nuevo siglo se produce una explosión de centros de instrucción musical, ya para la primera década del siglo XX existían 19 academias de música, todas ellas eran centros adjuntos de conservatorios nacionales lo que le garantizaban dar créditos válidos avalados por el Ministerio de Educación, Conservatorios Nacionales como el de Hubert de Blank. Falcón, Peyrellade entre otros rectoreaban a estos centros sagueros que impartían programas muy actualizados en la enseñanza musical en materias como historia de la música, solfeo, armonía, piano, todos los instrumentos de viento, de cuerda, además de canto y declamación. Estos centros eran exclusivos porque cobraban la matrícula y sus lecciones, además de los derechos a exámenes y títulos, por su puesto que los uniformes y materiales también corrían por parte del alumnado, sin embargo nunca escaseó la matrícula. Contaban con un riguroso régimen de disciplina a través de su reglamento y sus documentos de secretaría eran muy detallados, llevando cada nota de todos los estudiantes. Llama la atención que entre las 19 academias sagueras sólo una no era dirigida por mujeres y que los claustros predominantemente estaban formado por profesoras, muchas de ellas frutos de estas academias. Estos centros tenían una sólida promoción a través de la propaganda gráfica de imprenta y en la radio.
Sobresalen dos entre el resto de las academias, me refiero a la Academia Conchita Rodríguez y al Instituto Musical Fabre, adjuntos a los conservatorios nacionales Falcón y Hubert de Blank respectivamente, ambos centros fueron fundados en el año 1904 y perduraron hasta después del triunfo de la revolución por lo que son responsables de la formación de varias generaciones de músicos sagueros que han dado gloria a esta ciudad, estos centros se caracterizaron por ofrecer conciertos y concursos públicos de graduación de sus estudiantes no sólo en sus predios, sino en los teatros y plazas públicas de la villa lo que le permitía promover la música de diversos géneros y formatos desde estudiantinas y rondallas, agrupaciones de cámara, recitales de piano de hasta doce manos y estampas populares de alta calidad.
Podemos afirmar que esta ciudad tiene una fuerte tradición en la enseñanza musical que es antecedente de todo el desarrollo musical que tiene nuestro pueblo hoy y de célebres figuras sagueras dentro de la cultura cubana.

Las Bandas de Concierto en Sagua la Grande.

Por: José Luís Pérez Machado.
 
La Banda constituye el primer encuentro del hombre con la música de concierto, sí, porque esta agrupación musical conjuga la música culta con el acto de apreciación musical en una actividad muy antigua que responde al nombre de retreta, ese concierto público al aire libre donde personas de cualquier edad, nivel cultural y posición económica puede disfrutar de piezas clásicas del repertorio universal y cubano y también de sabrosos ritmos populares.
Específicamente con el caso saguero existen algunas disquisiciones acerca de la fundación de la primera Banda de Concierto, pues la bibliografía registra como fecha fundacional el año 1904 cuando ciertamente fue nombrada la Banda Municipal de Concierto, pero mucho antes, desde el año 1888 hay evidencias de la existencia de bandas de conciertos, primero integradas por elementos del ejército español, más tarde por miembros del Cuerpo de Voluntarios y sucesivamente pertenecientes a otras instituciones como el Cuerpo de Bomberos hasta acriollarese definitivamente con músicos sagueros. Cuando ocurre la extensión del movimiento de enseñanza musical en las numerosas academias se manifestó una multiplicación de este tipo de institución, pues prácticamente cada academia formó su propia banda de conciertos.
Lo que ocurre es que en el año 1904 fue aprobado por la alcaldía el nombramiento oficial de la Banda Municipal la cual sería financiada por el gobierno de la villa a quien representaría oficialmente, la agrupación seleccionada fue la Banda del Cuerpo del Bomberos.
La bandas de concierto y específicamente la Banda Municipal han trasmitido su repertorio de forma popular a través de las retretas, desfiles, marchas y actos oficiales por cualquier tipo de acontecimiento. Sobresale el concierto de bienvenida ofrecido al pie del puente “El Triunfo” por la Banda Municipal el 1º de enero de 1899 al General José Luís Robau al frente de su Brigada Sagua, ocasión para la que su director Antonino Fabre Rueda compuso especialmente la marcha “Libertad”. Muchos han sido los directores que han transitado por esta decana agrupación, los Maestros Oriol Costa, Marquéz Meyer, Manuel Costa, Antonino Fabre, Guillermo Cuellar, Enrique Sánchez, José Luís Abreu, Conrado Morales entre otros.
No ha habido un acontecimiento en Sagua en que la Banda no ha estado presente, desfiles por el primero de mayo desde la seudo república, por el 10 de Octubre, paradas martianas y otras fechas históricas hasta nuestros días, en actos de reafirmación revolucionaria, veladas y galas y por supuesto las tradicionales retretas que cada domingo siguen alimentando el espíritu de los sagueros en nuestro parque.


viernes, 3 de octubre de 2008

Ausencia no quiere decir olvido. Jaime Prats Estrada un virtuoso de Sagua para el mundo.

Lic. José Luís Pérez Machado.

Jaime Prats Estrada, antológica figura de la música cubana del siglo XIX no merece ser olvidado.
Jaime nació en Sagua la Grande el 29 de marzo de 1882, también fue producto de la academia Aurora y alumno del Maestro Costa Sureda, aunque sus primeros pasos en la música los dio con José Marques Meyer quien lo enseñara a tocar el violín. Jaime fue obligado por su padre a estudiar farmacia pero su vocación musical fue superior a toda imposición paternal y luego de terminar dichos estudios tomó definitivamente el camino de la música convirtiéndose en un talentoso y virtuoso violinista, compositor, profesor, director de Bandas de Conciertos y orquestas de música popular bailable.
Su pieza más conocida es el bolero Ausencia que integró e integra el repertorio de afamados cantantes, sin embargo, su producción autoral es mucho más amplia. Fue director de varias bandas de conciertos dentro y fuera de la provincia, estuvo muy vinculado al teatro musical cubano.
El Maestro Jaime Prats fue fundador de una de las primeras orquestas nacionales de jazz band que viajaron al extranjero a difundir la música cubana, me refiero a la Cuban Jazz Band, que en el año 1922 visitó varias repúblicas centroamericanas y en la que con sólo 13 años de edad su hijo Rodrigo ocupó el primer violín.
Su larga vida le permitió compartir escenarios con importantes músicos cubanos como Arquímedes Pouns, Jorge Ackerman, Jacobo Rubalcaba y su propio hijo Rodrigo Prats quien bajo su tutela se insertó tempranamente en la élite musical cubana.
El saguero Jaime Prats quien falleciera el 20 de junio de 1946 constituye una figura imprescindible de la historia de la música cubana y orgullo de nuestra villa, con él concluye mi referencia a los músicos que en esta ciudad formaron la Generación Brillante del Siglo XIX que dieron paso al desarrollo musical hacia el siglo XX.

”La verdad te hará libre”.Manuel Costa Valdés.

Lic. José Luís Pérez Machado.
Esta es la historia de una figura muy controvertida y enigmática en la música cubana del siglo XIX; Manuel Costa Valdés.
Miembro de la dinastía Costa Valdés que tiene su matriz en el catalán Oriol Costa Sureda: padre de la música de esta villa, nació Manuel 19 de octubre de 1884, fue también alumno emérito de la academia “Aurora”. Afloran tempranamente en él sus aptitudes para la enseñanza y la dirección musical. Su vida fue atormentadora por lo que él mismo se comparaba con el genio alemán de Beethoven. Con motivo a la oposición para director de la Banda Municipal de conciertos fue calumniado por lo que el Maestro Costa decidió marcharse de Sagua en el año 1929 y establecerse en el Reparto Batista en la capital, allí con escasos recursos y embargado por la lejanía a su tierra natal adquirió un terreno donde junto a sus alumnos construyó la academia “Costa”, por la mañana se construía y por la tarde se daban las lecciones hasta que concluyó la obra.
La soledad, el hecho de no tener su propia familia y la calumnia sufrida hizo que su personalidad se mostrara triste, solitaria y a la vez irreverente, Costa se hacía llamar el Maestro o el Mendigo, exponía en su academia sentencias de contenido humanístico y filosófico entre las que sobresale “Pido limosna trabajando”,”La verdad te hará libre”,. No cobraba sus servicios, construyó una alcancía donde los alumnos que podían abonaban algún dinero, se hizo esculpir un busto de gran parecido con Bethoven y su clase estaba adornada con fechas históricas y objetos emblemáticos de su vida. Su academia fue muy reconocida por toda la comunidad y las autoridades de la época en la Habana.
Creó la Rondalla “Costa” que alcanzó premios nacionales, compuso música para Bandas, estudiantinas y rondallas, así como arreglos musicales, escribió sobre pedagogía musical y llegó a atesorar una voluminosa biblioteca con textos relacionados con la música universal. En el año 1946 fue invitado a Sagua por las autoridades de la villa con motivo a la inauguración del anfiteatro Ramón Solís como desagravio y acto justiciero de su pueblo ante aquella vieja calumnia que tanto lo atormentó, la Rondalla Costa se presentó en el anfiteatro y el Maestro recibió un banquete de homenaje por parte de la alcaldía municipal. La prensa de la época se hizo eco de este acontecimiento. El Maestro Manuel Costa Valdés muere después de su visita a Sagua, el 20 de junio de 1950 allá en el habanero reparto Batista en su academia que también fue su casa.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Antonino Fabre. Maestro de maestros en la música de Sagua la Grande.

 Lic. José Luís Pérez Machado.

Antonino Fabre, nació en noviembre de 1875, también fue alumno de Oriol Costa Sureda en la academia “Aurora”, sobresaliendo en los instrumentos de viento y el piano, dotado de aptitudes para la composición y con gran vocación para la enseñanza, fue la pedagogía musical el motivo esencial de su vida, por eso en 1904 fundó el Instituto Musical Fabre, adjunto al Conservatorio Nacional de su también maestro Hubert de Blanck, este centro fue decano entre los de su tipo en la villa y uno de los pioneros en el país, pues perduró hasta después del triunfo de la Revolución, en él estudiaron y se graduaron cientos de músicos que dieron y dan aun gloria a Sagua. Este centro impartía solfeo, armonía, historia de la música, canto, declamación, piano, flauta, violín, mandolina y demás instrumentos de cuerda y viento, contaba con un riguroso reglamento y gozó de gran organización de documentos, además de la matrícula había que pagar los derechos a exámenes y los créditos. El Instituto Fabre organizaba conciertos y espectáculos dentro del propio centro y en los principales escenarios de la ciudad, fundamentalmente en los teatros.

El Maestro Fabre fue también director de la Banda Municipal de Conciertos, dirigió la orquesta del Teatro Principal que acompañó a todas las compañías y cantantes que allí se presentaban , también dirigió Rondallas y Estudiantinas. Por su talento fue invitado a Estados Unidos para trabajar en orquestas y aunque viajó nunca quiso aceptar esas propuestas. Compuso muchas piezas sobre todo sinfonías, balses y danzas con arreglos para orquesta y banda, también zarzuelas y marchas, su obra más reconocida fue Polonesa en Mi Mayor, muy celebrada por famosos músicos cubanos de la época que la incluyeron en su repertorio. Compuso la marcha patriótica “Libertad”, especialmente para el recibimiento al General José Luís Robau y su Brigada Sagua con motivo a su arribo a la ciudad en enero de 1899.

El maestro Fabre también aportó al patrimonio musical de Sagua su obra familiar porque sus dos hijos Luís y Elvira fueron talentosos músicos y pedagogos que continuaron su labor en pro del desarrollo del arte musical en esta ciudad. Al morir en Enero de 1953 a la edad de 77 años legaba a la historia musical saguera una huella imperecedera como virtuoso músico y eminente pedagogo.