miércoles, 8 de diciembre de 2010

Ramón Alba Ruiz. El hombre que enderezó el río.

Especialista: Raúl Villavicencio Finalé
Ramón Alba Ruiz, un saguero quien más que por periodista se destacó ser “el hombre que enderezó el río”. Para hablar de Alba, se hace necesario primero hacer referencia a las características del río Sagua en su curso superior, sobrecargado de meandros, tornos, curvas y recurvas que alargan el trayecto por el río hasta la costa 18 Km. más que por vía recta. El primer intento por “enderezar el río” data de 1804, cuando la marina española eliminó la llamada Vuelta del Ministro, creando lo que se conoce como Las Cuatro Bocas.
En 1868, el agrimensor Rodrigo de Bernardo y Estrada, asociando las inundaciones con los tornos del río, propuso la idea de cortes en el cauce para imprimir velocidad al agua, evitando su embalsamiento. El proyecto no prosperó debido a su alto costo y carencia de máquinas apropiadas para ello.
Después de la desastrosa inundación de 1906, esa idea fue retomada pero se materializó solamente con la construcción del Dique.
En noviembre de 1948, después de la inundación de ese año, Ramón Alba Ruiz insistió nuevamente en la idea de hacer cortes en el río y propone esta vez la construcción de un canal de seguridad que sacaría rápidamente las aguas del río hacia el mar en caso de inundación. A pesar de haberse presentado en la Habana, el proyecto del canal no prosperó, pero en su lugar se dio financiamiento para el dragado de un gran tramo, cerca de la desembocadura, directamente desde el río hasta al mar, surgiendo lo que hoy conocemos como Río Nuevo.
Alba contó con el apoyo de Luciano Fariñas y junto a otros más, elaboraron las correspondientes maquetas para demostrar la forma en que se podían aliviar las terribles crecidas.
Por toda esa dedicación a un problema que aquejaba al pueblo, este le erigió un sencillo monumento frente al río, mirando hacia él. Allí iba el pueblo a rendirle tributo al hombre que había enderezado el río. Lamentablemente un persona irresponsable y desconocedora de la rica historia local, destruyó el busto e incompletando el monumento, Algún día el pueblo de Sagua repondrá otro busto similar en el mismo lugar, para seguir rindiéndole homenaje a tan ilustre saguero.

martes, 7 de diciembre de 2010

Jorge Mañach Robato hijo de su “Tierra del sol amada”

Por: Raúl Villavicencio Finalé
Jorge Mañach Robato, quien desbordó las fronteras de la patria chica para hacerse universal, nació el 14 de febrero de 1898 en una casa que existió en Martí esquina a Céspedes, hoy Galería de Arte. A los 9 años, entre 1907 y 1922 realizó un periplo familiar y estudiantil por España, EE.UU., y Francia, que lo van a convertir en erudito.
En 1922 regresa a Cuba e inicia su carrera periodística. Escribe para periódicos como El País, Diario de la Marina y Avances.
En 1924, Estudia Derecho Civil y en 1928 se gradúa de Dr. En Filosofía y letras, incrementando considerablemente su ya abultado acervo cultural.
En 1923 participa en la Protesta de los 13 junto al Grupo Minorista, enfrentando la corrupción de la época.
Fue un escritor prolífico, en 1928 publica Indagación del Choteo, tratando de contrarrestar ese proceder, según su criterio, incorrecto del cubano de “tirarlo todo al relajo” y de “no tomar nada en serio”. En los años 30 publica Martí el Apóstol, su obra cumbre, considerada la mejor biografía escrita sobre José Martí. Se destacó también escribiendo en medios periodísticos sus Glosas en las cuales exaltaba las vidas ilustres.
En 1951 dirige la Universidad del Aire en CMQ, sistema de conferencias radiales que pretendían elevar la educación y la cultura del pueblo cubano. En ese año representa a Cuba en la ONU impartiendo conferencias.
Se destacó por su elevado nivel intelectual, como director de la Cátedra de Estudios Hispanoamericanos en la Universidad de Columbia, Nueva Cork, Profesor de Historia y Filosofía de la Universidad de la Habana, Miembro de la Real Academia de la Lengua Española, Miembro de la Sociedad Económica Amigos del País, Miembro de la Academia Hispano-Cubana de la Cultura, Miembro de la Academia Nacional de Artes y Letras, Miembro de la Academia de Historia de Cuba y Miembro de la Academia Cubana de la Lengua. Apoyó con hermosas palabras el triunfo revolucionario de 1959, pero luego no comprendió la obra popular de la Revolución debido a su extracción social burguesa.
Abandonó a Cuba sin proferir ataques contra la Revolución y se estableció en Puerto Rico, donde muere tempranamente el 25 de junio de 1961 a los 63 años.
Siempre lo recordaremos por su entrañable amor a Sagua a la que llamaba “Sagua la Máxima”, “Tacita de Plata” o “Tierra del sol amada”.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Mario Rodríguez Alemán. La tanda del Domingo salió de Sagua la Grande.

Por: Raúl Villavicencio.
Mario Rodríguez Alemán nació en Sagua la Grande el 12 de junio de 1926, en una casa de la calle Maceo cuya estructura general aun existe.
Lo primero que hizo en Sagua fue enseñar, siendo aun alumno del Instituto de Segunda Enseñanza, cuando este sesionaba en la calle Martí, actual Museo Histórico. De esta época es el periódico “Antorcha”, del cual es fundador junto a otros entusiastas alumnos. En 1944, ya graduado de bachiller, se instala en la Habana con 18 años. Estudió Derecho Civil, Filosofía y Letras, Teatro, Cine, impartió clases en una academia privada y se graduó de periodismo.
En 1955 integró el Comité Preamnistía de los presos políticos, logrando la liberación de Fidel y sus compañeros de prisión. Después del triunfo revolucionario integró los claustros del Instituto Superior Pedagógico Enrique J. Varona y de la Escuela Nacional de Arte. Se especializó como crítico teatral y televisivo, fundador en TV de los comentarios de cine.
Como activo defensor de la cultura socialista, participa activamente en el I Congreso Nacional de Educación y Cultura junto a Fidel.
Fue además, fundador del ICAIC, editor de la revista de Cine Cubano y colaborador de Granma, Juventud Rebelde, Trabajadores, Tribuna de la Habana y Bohemia.
Los últimos años de su vida los dedicó a la TV, dirigiendo programas como Tanda del Domingo, Noche de Cine y Cine Vivo.
En la Unión Soviética fue galardonado como el mejor comentarista extranjero del cine soviético.
Fallece en la Habana el 11 de junio de 1986 a la edad de 60 años dejando muna fecunda obra periodística y cinematográfica.